Naciste presa del silencio. Naciste sin ruidos, sin timbres de teléfonos, sin un eco a quién gritar. Amarrada al mundo de canciones afónicas, atada permanentemente a la orfandad de tus pensamientos. Inundada de palabras huecas, porque nada crece en tus oídos, y tan sólo escuchas con los ojos, con tu mirada que secuestra nuestras bocas. Y es tu mano la que habla, quien me dice buenos días, y quien pone el verbo a tu palabra. Y después llega la noche, la maldita estela oscura que te amputa el papel de espectadora, y yaces sin luz, con la esperanza que el guiño de una farola ilumine los jeroglíficos de los labios. Sí, porque tienes ansias, codicias de descifrar, pero cae la noche en los hombros, pesada y fría, mutilándote de los cuentos de asfalto. Me pregunto cómo debe ser sentir los latidos de tu corazón en un mundo vacío y desierto de notas. Vibraciones, dices, mi cuerpo siente las vibraciones.
7 comentarios
vi230850 -
MDM -
Gracias por tu comentario.
Saludos
la geniera -
Ariel -
darkotika -
alégrome de que hayas posteado, ya me preocupaba
Greta, la miedosa -
sé de lo que hablas...
hace tiempo compartí tus dudas...
hoy medianamente puedo decir con las manos lo que no puedo decir con la boca... hoy mis amigos sordos me pide que les explique, que les cuente... y me siento bien...
un beso fuerte
Ana -