Peregrinación al camposanto, escuchando el rumor de las ramas con almas. En las casas crepita el incienso de la carne apagada, de una carne difunta con oración seca. Y Danzan los gusanos en la calavera, atravesando la concavidad del mustio recuerdo. Las cruces han congregado una bacanal, y sus intersecciones exhalan las flores del placer: anémonas y crisantemos con llanto de color. Hoy, el pozo del olvido rebosa. Hoy, también es el santo del Leviatán.
Autor: Anónimo
Fecha: 02/11/2004 13:55.
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